La precisión técnica al servicio de la naturalidad.
La aplicación de una prótesis capilar es el momento decisivo donde la excelencia técnica se une a la sensibilidad estética. En Capticor, este proceso se lleva a cabo con precisión quirúrgica, en un entorno diseñado para la privacidad, la calma y la atención absoluta al detalle.
Antes de la aplicación, nuestros Arquitectos Capilares preparan minuciosamente la superficie del cuero cabelludo para garantizar una adherencia perfecta sin irritar la piel. Se utilizan adhesivos de grado médico, seleccionados según el tipo de piel, el nivel de transpiración y el ritmo de vida de cada cliente, asegurando una sujeción duradera y cómoda.
DESPUÉS DE LA COLOCACIÓN, EL ESTILISMO
Durante el proceso, la prótesis se coloca siguiendo el patrón natural del crecimiento capilar, ajustando la línea frontal con precisión manual, hilo a hilo, hasta que se funde de forma invisible con la piel. La densidad y la dirección del cabello se equilibran cuidadosamente para mantener la fluidez y el movimiento naturales.
A continuación, se realiza la adaptación inicial, en la que se perfecciona el contorno, se equilibra el estilo y se ajusta la caída del cabello. Este momento es tan técnico como emocional: el instante en el que la persona vuelve a reconocerse, pero con una versión más segura, completa y auténtica de sí misma.